Desde que nacemos por instinto empezamos a imitar lo que vemos a nuestro alrededor,
pero algunos cuando crecen siguen imitando hasta el grado de perder la esencia,
por querer ser un prototipo de persona que el propio ser humano impone, limitando de
esta forma a la persona ser lo que realmente es.
diferente de habilidades que nos hace únicos en la vida.
Ser extravagante no siempre es un defecto, si no también una virtud que todo el mundo
debería respetar, todo esto depende de la persona y de su seguridad, sobre todo para
poder defender sus ideales e ignorar toda censura que comúnmente la propia gente provoca
sin razón.
Mucha gente brillante que comúnmente vemos en nuestros libros escolares, eran etiquetados
como locos, pero no lo eran, simplemente creían en ellos mismos y en lo que hacían, gracias
a eso hoy en día son considerados como genios por su valiosa aportación a la ciencia.
¡Valórate y deja las apariencias atrás, sé como eres, sé libre!, aprender a ignorar críticas es el
primer paso y descubrirás que vales mucho más siendo tú mismo.

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